top of page

Restauración de tapicería para coches clásicos

El mundo de la restauración de los clásicos, está muy vinculado a la tapicería del automóvil, pero aquella, la moderna, no siempre aporta las soluciones y diseños que necesitan los coches de antaño.

 

Conservar y replicar los modos y las modas de los años 30,40,50 o 60 no siempre está al alcance de todos, bien sea por desconocer las técnicas, diseños y materiales empleadas entonces, bien sea por no disponer de la maquinaria de costura y elementos de fijación adecuados.

 

Empecemos por el principio.

 

Las tapicerías de los coches de preguerra y en especial la de los coches de lujo, Rolls Royce, Hispano Suizas, Bentleys,  etc. estaban aún muy influenciadas por las formas y estilos de tapizado y costura que ostentaban los salones de las mansiones de la época.

 

Eran tapicerías en las cuales los asientos, tanto traseros como delanteros se asemejaban más al sillón o confidentes de la época, que a unos asientos de automóvil.

 

Para reproducir estos estilos, es preciso tener conocimiento del período histórico en el que fue fabricado el coche , los materiales que se empleaban y en especial las técnicas de costura.

Muchos de los coches de lujo de los años 20 y 30 aplicaban para sus diseños interiores, los criterios de distinciones  de clases sociales existentes en la época. Me explico,  entre las zonas destinadas a conductores y las destinadas a conducidos. Así pues, era habitual que los tapizados de la zona de conducción estuvieren confeccionados en cuero, por aquello de que era más rustico o por asimilación a los arneses y guarnicionería que equipaban los coches tirados por caballos y que ineludiblemente eran de cuero curtido.

 

Es difícil aún encontrar modelos con los tapizados originales, pero aquí se muestra uno de la década de los 30, de un Rolls Royce con los interiores en tela y observen las cortinillas de separación en seda.

 

Cuestión aparte era la zona destinada a los pasajeros y por ende a los propietarios, esta zona era considerada más noble y se revestía con telas en las paredes, al modo de las grandes estancias de inicios del siglo pasado, como podrán observar en las fotos que he tomado para este blog.

La postguerra nos empezó a traer otros modos y estilos ya diseñados específicamente para el automóvil, distinguiéndose de la de los hogares y no como en los casos anteriores.

 

La década de los 40 en Europa fue una época de producción muy escasa a consecuencia de la guerra y aunque en los últimos años de esos 40 se reinició la fabricación de automóviles, los interiores de los mismos eran aun austeros como correspondía a los años de Postguerra.

 

 

Pero tras los periodos de racionamiento y carestía, vino la recuperación económica de los años 50 y 60 surgida al albur del Plan Marshall, que derramó el dinero estadounidense sobre Europa y también del empuje de la boyante industria americana.

 

Esta industria americana nos apabullaba con sus enormes coches de la época, sus Cadillacs, sus Buicks, sus Fords y Chevrolets y un enorme etc.

 

En Estados Unidos, se inicia la proliferación del vinilo para las tapicerías, se hace profusión de ella, tanto en los salpicaderos como en los asientos.

 

Los diseños son complejos, con costuras simples enmarcadas por zona lisa sin costura para los asientos o incluso para los guarnecidos de puerta.


En Europa y en especial en Inglaterra, los lujosos Jaguars y Rolls son revestidos en muchas ocasiones con pieles-plena flor- de la máxima calidad.

 

A diferencia de lo que ocurre en los Estados Unidos, donde la aplicación del vinilo es la moda, incluso en los coches de máximo lujo, la tapicerías de los coches ingleses y también la de algunos alemanes, se acompaña de buenas maderas, con barnices potentes de efecto espejo y recubrimientos de placas de raíz.

 

Es habitual que las costuras entre parte y parte de los asientos, se terminen con vivos, aunque los vivos no son empleados como elemento decorativo, sino más bien como un artilugio de remate de las costuras entre cada una de las piezas de los asientos.

 

En España no había mucho donde elegir. El cuasi monopolio que ostentaba la SEAT, que cubría más del 50% del mercado nacional, exhibía en aquel entonces modelos muy simples como la de los 600, que contaba con tapicerías en sky, rematada también con vivos. Otros modelos empezaron a exhibir diseños algo más elaborados, en los cuales se apreciaba la combinación tanto de telas de espiguilla con sky, combinando el color y rematados con un vivo de otro color, para destacar los contornos. Eran diseños aún simples pero efectivos.

 

Los 70 y por fin los 80, donde se encuadran los últimos coches considerados clásicos, es decir aquellos con más de 25 años de antigüedad, nos traen ya otras técnicas de hilado y otras terminaciones. No es esta última década, una década que entusiasme al que subscribe, tanto en lo referente a diseños de interior, como de las carrocerías, pero he de reconocer que desde el punto de vista de las realizaciones de los interiores, hay un gran cambio y una mayor sofisticación y variedad de diseños.

 

Es aquí donde si impone la combinación de materiales o incluso de la piel, con huellas o imprimaciones sobre la piel de dos tipos diferentes,-ya sean lisas o perforadas- para tapizar el mismo asiento. Así los diseños que antes se conseguían con puntadas elaboradas, se consiguen ahora de esta forma.

 

También la doble costura empieza a sustituir a los vivos, lo cual exige a las casas especializadas que pretenden obtener terminaciones de calidad, máquinas de coser de triple arrastre, con doble aguja y desembragables que permitan un acabado perfecto, en especial en las curvas y esquinas.

 

La doble costura, además de ser un medio de unión entre diferentes piezas y un remate, se convierte a su vez en otro elemento decorativo más, donde tan solo se da libertad de variación y diseño a las distintas distancias establecidas entre agujas de la maquina de coser, normalmente fracciones de las medidas imperiales inglesas.

 

También es elemento distintivo a partir de entonces, el destacado de diferentes zonas de los asientos, por medio de elementos de relleno diferentes también para las diferentes zonas de los asientos.  

 

En Albayda Mecánica Clásica y en su taller de tapicería especializada en coches clásicos, disponemos de varias máquinas de coser de triple arrastre y también de doble aguja, con los diferentes accesorios para replicar, las técnicas de costura y terminaciones aquí expuestos.

 

Invitamos a todos los amantes de los clásicos a visitarnos en nuestros taller de tapicería y de coches clásicos situado en Madrid. 

Taller de coches clásicos

Albayda Establishment , SL

C./ Pedrezuela, 3. Nave 28.

Pol. Ind. Ventorro del Cano. Alcorcón.

28925-MADRID. SPAIN

                   

 email: clasicos@albayda.es

  • Google+ Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Twitter Social Icon
bottom of page