Las 5 claves para acertar en la compra de un coche clásico
- 12 ago 2016
- 9 Min. de lectura
Se nos puede hacer un mundo tomar la decisión adecuada, pues serán muchas las dudas e incógnitas que nos surgirán, aquí en contarás las claves para la compra de tu primer coche clásico

Somos muchos los que alguna vez nos hemos planteado por primera vez adquirir un clásico, pero si no estamos dentro de ese círculo restringido de los coches clásicos, se nos puede hacer un mundo tomar la decisión adecuada, pues serán muchas las dudas e incógnitas que nos surgirán y posiblemente cuantos más veamos, más dudas nos pueden surgir.
Desde aquí queremos hacer nuestra aportación y aclarar en la medida de lo posible esta difícil decisión, por ello pensamos que para acertar debemos tener en cuenta al menos los siguientes puntos:
1. Objetivo:
Es decir a qué vamos a dedicar nuestro clásico, cuánto lo vamos a usar y como lo vamos a mantener, me explico. Un clásico no es exactamente un segundo coche, así pues, puede que lo queramos solo para darnos una pequeña vuelta de vez en cuando y lucirlo en concentraciones y con los amigos, si es así podemos aspirar a un gran clásico, un coche inglés tipo Austin, Morris, Triumph, Jaguar, Mercedes 190 SL, etc. incluso uno de los caros si nos lo permite el bolsillo, puede ser un coche solo de dos plazas, descapotable, o un americano de esos muy vistosos pero que gastan mucho.
Si lo que queremos es, uno que nos sirva como segundo coche también, yo recurriría a uno de tipo más popular, como un Peugeot 404, Un Citroën tiburón, o uno de nuestros queridos SEAT de la década de los 60/70. Estos nos permitirán hacer un uso bastante amplio de él, pero además nos brindará una comodidad que, aunque no es comparable a la de nuestros días, si puede acercarse.
No olvidemos que un buen clásico, bien restaurado y mantenido, puede hacer decenas de miles de kmts. sin problemas, a pesar de acumular muchas decenas de años.
Aquí omito adrede los clásicos realmente míticos y al alcance de muy pocos bolsillos, como puede ser un “Alas de gaviota”, un Hispano Suiza (preguerra), un Pegaso, etc. porque entiendo que este tipo de coches no ha ser el primero al que debemos aspirar, incluso si nuestro bolsillo nos lo permite, pues la tenencia y también el mantenimiento de un clásico es un aprendizaje que requiere su tiempo.
2.País de procedencia:
Parece increíble, pero depende de donde venga nuestro clásico, éste puede ser más o menos fiable y estar en mejor.
En la actualidad España, que posee un parque de clásicos no demasiado grande, se ha convertido en un excelente lugar para adquirirlos, por dos razones, la primera porque sus precios, son en general un 20/30% más asequibles que los de origen europeo y además no suelen estar mal conservados, si éstos son de categoría media o alta.
Los clásicos procedentes de países con alta tradición en la colección de coches clásicos, tales como Alemania, Inglaterra, Suiza o Francia, son buenos sitios para comprarlos, pero debemos saber ciertas cosas antes de decidirnos por ellos, pues tienen sus ventajas e inconvenientes. En primer lugar, las ofertas procedentes de Europa, nos bridan una mayor variedad y amplitud que la que nos pueda prestar el mercado español, especialmente si buscamos coches algo exclusivos, cuya oferta es más limitada en España. Ahora bien, los precios son normalmente muy altos, pues vienen de marchantes especializados, o de talleres de restauración que los ponen a la venta, tras una restauración somera. A este respecto quiero comentar, que aunque existen unos grandes centros de restauración en Alemania, por ejemplo, con miles de metros cuadrados de taller y de exposición y muchos empleados, no siempre la calidad de la restauración es adecuada, pues en ese afán, hoy en día muy comprensible, de abaratar costes y poder sobrevivir, muchos son vendidos como restaurados en Alemania por esos mismos centros, cuando en realidad lo son en pequeños talleres de Europa del Este, que por unos precios muy bajos, acometen este tipo de trabajos, sin el suficiente empeño en mantener la originalidad y resintiéndose la calidad, pues pagan poco por ese trabajo. Un cliente privado o un marchante que nos ofrezca una garantía mecánica en Europa, con agente en España, puede ser una buena elección.
Por último, están los coches clásicos procedentes del mercado norteamericano y aquí sí que debemos de tener mucha precaución. La verdad es que, si vemos las páginas web de los vendedores americanos, la oferta es tan amplia y variada en todos los sentidos y con esas fotos tan estupendas, que nos puede entrar rápidamente por los ojos y comprar uno sin un análisis riguroso. El mercado americano nos ofrece tanto coches de procedencia europea como norteamericana, pero se de muchos primerizos que, tras el primer momento de euforia al recibir su clásico en el puerto, las cosas no eran lo que parecían y llegan las decepciones. Desgraciadamente el mercado USA, no tiene una buena reputación por sus productos vendidos en Europa, suelen presentar muchos óxidos y grandes deficiencias mecánicas.
Esta afirmación no quiere decir que descartemos ese mercado, pues si queremos un bonito Cadillac el Dorado, parece razonable acudir ahí, pero yo antes tomaría unas cuantas precauciones.
Primero pediría que nos mandaran fotos de mucho detalle, especialmente de los bajos y desde varios ángulos de vista para asegurarnos de que no presentan óxidos, del motor y un video con el mismo en marcha y rodando, de los interiores, de los cromados, etc.
Preguntaría sobre su origen, propietario anterior y las razones por las cuales se deshace de él.
En tercer lugar, recurriría, si es posible a alguien conocido que, estando cerca, pueda ver el coche y si no lo tenemos, recurrir a algún consultor privado, hay varios españoles que, siendo residentes en los Estados Unidos, prestan este tipo de servicios. El coste que nos pueda suponer esto, se verá ampliamente compensado con el ahorro en taller al llegar a España
3. Estado: El estado del coche es un factor muy importante, pero veamos en detalle qué es el estado y en que debemos fijarnos, hay tres aspectos a comprobar y que son básicos:
Carrocería: para mi es éste un aspecto crucial a la hora de adquirir clásicos, pues una carrocería oxidada y en especial en los bajos, es un muy mal criterio de elección, su reconstrucción nos puede suponer muchos, muchos miles de euros, así por ello recomendamos solicitar que antes de adquirirlo pidamos al anterior propietario, que nos muestre los bajos del coche en un elevador y podamos apreciar el estado de los mismos, comprobar que no hay óxidos, que no están ocultos tras una gran capa de antigravilla o fibra de vidrio o que al menos estos son mínimos.
En definitiva, si ese es el caso, debemos de rechazar la oferta por tentadora que sea, salvo que sea un coche que valga muchas decenas de miles de euros y estemos dispuestos a gastarnos otro buen montón en su restauración, es decir que su valor de mercado deducido el precio de compra sea superior al coste de restauración…, claro que también está el factor sentimental al que muchos coches clásicos están unidos y en ese caso adelante pues nada hay que decir.
Otros factores sobre la carrocería a tener en cuenta, son las comprobaciones necesarias para ver si tuvo golpes severos (mirar de faro a luz trasera y ver si guarda la alineación), comprobar si sufrió cambios de color, que se pueden apreciar en los cantos de puertas o capós, o comprobar el estado de la pintura y las capas de emplaste que haya tenido a lo largo de su vida.
Estado mecánico: El aspecto mecánico, aunque parezca extraña la siguiente afirmación, no es el criterio más importante a tener en cuenta, pues la mecánica siempre es mucho más asequible de recuperar o restaurar que la carrocería, aun así, creo que existen algunos puntos que si se deben comprobar.
Motor: Lo mejor es acudir a un taller especializado en clásicos como ALBAYDA MECÁNICA CLÁSICA y que por un precio no superior a una hora de trabajo, nos dará un criterio objetivo sobre el estado del motor, mediante la medición de la relación de compresión del mismo. Éste dato es en sí mismo un criterio muy objetivo, que nos aportará una gran confianza y criterio objetivo a la hora de la compra.
Neumáticos: estos son caros y aunque presenten buen aspecto de dibujo, debemos de tener en cuenta que caducan a los diez años, se vuelven rígidos y peligrosos, veamos por ello la fecha de fabricación que nos marca la cubierta.
Caja de Cambios: Debemos comprobar que todas las marchas entran con suavidad y que no hay ruidos. Además, comprobaremos en la prueba de conducción que ninguna marcha se sale de su sitio durante la mencionada prueba. Las cajas de cambio son caras de reparar y difíciles de sustituir, incluso en los clásicos más populares y además los repuestos no son nada fáciles de conseguir.
Refrigeración: El problema con la refrigeración no es el coste de su reconstrucción, sino más bien los disgustos que nos puede ocasionar, por ello debemos probar el coche a fondo en este aspecto, pediremos al propietario que lo mantenga caliente a nuestra llegada (80º C) y a partir de ahí haremos la prueba comprobando el comportamiento del reloj en bajadas y subidas, viendo si en bajadas baja el reloj desciende y la temperatura nunca alcanza zonas peligrosas. Otra forma de comprobarlo es en un taller especializado, con un termómetro laser podemos verificar la temperatura real y ver si existen gradientes de temperatura en el radiador que pueden ser índices de un radiador obstruido.
Resto: El resto, frenos, suspensión, dirección, encendido, sistema de carga y eléctrico, etc. Podemos también verificarlos, pero no suelen dar muchos problemas si acudimos a un centro especializado y es una cuestión de pasar por el taller para ponerlo a punto.
Interiores: Este es otro aspecto que miraremos con especial mimo, el estado de la tapicería, si está completo o no, si los elementos de abordo funcionan. Por experiencia os diré, que los elementos de la carrocería interior que no son originales y faltan, tales como manillas, asideros, cromados, etc. Son en general muy difíciles de encontrar, por lo que salvo que tengamos certeza de poder reponerlos, siempre nos dará mucha “rabia”, cuando comparemos nuestro clásico con otros que conservan sus interiores originales, sin injertos, ni postizos, ni faltantes.
La tapicería tanto de suelos como de asientos, techos y ciertos guarnecidos, pueden ser repuestos a un coste razonable, pero los guarnecidos de puerta, así como las consolas o paneles de abordo, serán en general un quebradero de cabeza para nosotros, si están en mal estado, incluso a veces para talleres especializados.
4.Piezas originales
La integridad y originalidad en todas sus piezas en un clásico, es algo muy importante y no solo por el purismo de los amantes de los mismos, sino que ello repercute mucho en su estética y rendimiento. Los faltantes e injertos disminuyen su valor de reventa.
Son muchos los coches clásicos que han pasado por nuestro taller y que traen sistemas de refrigeración que son puros adefesios, que al final no rinden lo debido y afean el coche, manillas de puerta en un coche hecho por el mítico Pininfarina y que llevan los asideros o manecillas de un SEAT 600. Embellecedores externos cromados de otros coches o guarnecidos y tapizados que son un auténtico atentado contra la época y el coche.
Repito no es una cuestión de purismo, sino de hacer que lo que pagamos por nuestro coche antiguo corresponda a su auténtico valor.
En cuanto tengamos nuestro clásico, querremos ir con él a las concentraciones o enseñarlo a algún amigo entendido y si alguna parte de él es un cierto injerto o añadido de otros coches o incluso le falta algo, rápidamente haremos esas comparaciones con otros similares y se nos quedará esa cara como diciendo, ¿cómo no me di cuenta antes?, O peor aún … me siento engañado…
Así pues, para acertar en la compra, yo recomendaría que una vez bien elegido el modelo y año, nos documentáremos muy bien, viéremos cuantas fotos sean posible de ese modelo y año en Google, las imprimamos y las comparemos el candidato a pasar a nuestro garaje.
Aspectos importantes a analizar en las fotos que nos proporcione Google o revistas especializadas y que son objeto de faltantes o postizos son los siguientes: El sistema de refrigeración, radiadores, maguitos, etc. Los embellecedores exteriores cromados, las llantas de ruedas, los guarnecidos interiores, las consolas o cuadros de abordo, las manillas de apertura de puerta, ventanas y asideros.
Otra cosa que debemos mirar es el carburador o carburadores y que éstos sean los originales.
En definitiva, si nos tomamos esta molestia creo que tanto nuestro bolsillo, como las satisfacciones que nos aporte nuestro nuevo compañero se verán beneficiadas.
5. Flechazo:
No es frivolidad el enunciado de este apartado, sino que es pura convicción, pues es quizás el apartado más importante a tener en cuenta a la hora de elegir, un clásico no es un coche más, sino más bien nuestro deseo culminado, un juguete de mayores del que nos enamoramos y eso es importante, porque además de podernos bridar muchas satisfacciones, habremos de necesitar de ese cariño que le profesamos para poder conservar y mantener rodando un vehículo, que a lo menos, puede tener treinta, cuarenta o cincuenta años, ser capaces de dedicarle el tiempo, mimo y también recursos que pueda necesitar nuestro buen veterano.
Así que, en la elección, no se trata de ver si tiene más o menos caballos o si su aceleración de 0 a 100 km/h. es tanta, sino que tiene siempre que primar nuestros gustos personales, o por qué no, pensar en aquel coche mítico para nosotros, cuando éramos adolescente y entonces no podíamos aspirara a él, o aquel que nos cautiva por su diseño atrevido o vanguardismo, pero que por aquellos entonces, las restricciones a la importación de vehículo en España, solo nos permitía verlo en las películas o en algún viaje que hiciéramos al extranjero.






































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