Renault Alpine A110 en Video
- 27 oct 2017
- 2 Min. de lectura
Una restauración en vivo
¿Qué representó el Alpine en España?
A mi modo de ver fué la culminación del desarrollo automovilístico de la España de los 60 y 70.
La renqueante industria automovilística española, cogió impulso definitivo a partir de los finales de los 50, con la puesta en marcha de la factoría de SEAT en Barcelona, pero también de otras como la de Renault en Valladolid.
Nuestra industria aun no era homologable a la de nuestros vecinos europeos, ya sean los de Francia o Italia. Muestra de ello es que esa industria española, estaba enfocada casi exclusivamente en la producción de utilitarios y de éstos solo salían al mercado vehículos modestos. Con la excepción de algunas Berlinas, como el SEAT 1500 o los Dodge de Barrerios como algunos apuntarán.
¿Qué nos faltaba? Un auténtico deportivo. Puede que alguno me recuerde los Pegasos, auténticos fuera de serie de la década de los 50, realmente avanzados, gracias a la genialidad constructiva de Wilfredo Richard. Pero éstos, aunque tecnológicamente singulares, solo fueron fabricados de forma muy artesanal, en cantidades muy pequeñas (unas 84 unidades) y sin un auténtico propósito comercial, sino más bien instructivo. Se trataba en definitiva de formar un elenco de profesionales que formados en la manufactura de estos Pegasines, sirvieran posteriormente para establecer las cadenas de montaje y fabricación de vehículos pesados y a partir de esa experiencia adquirida.

Esta carencia en España se cubrió con la fabricación de un auténtico deportivo ya en la década de los 60. Hablamos del Renault Alpine, hecho en Valladolidid por FASA.
Era un biplaza estricto y de un elevado precio, por eso, su difusión fue limitada entre los conductores españoles, que aún distaban mucho de disfrutar de la opulencia que se vivía en Europa. El Alpine producía por ello la envidia de los viandantes con su rugiente sonido . Su revolucionaría y ligera carrocería en fibra y su potentes motores, en especial las versiones posteriores al A108, como es la de nuestro caso, provistos de un motor de 1.300 cc y con cuatro carburadores WEBER, hicieron que dejaran de vernos de soslayo nuestros vecinos europeos, al menos a los afortunados poseedores de una de estas bestias motorizadas.
Hoy les presentamos un vídeo, con el proceso detallado y completo de la restauración de uno de los dos Alpines A110 que se encuentran en nuestras instalaciones para ser restaurados.
¡¡Esperamos que disfrutes este vídeo!!






































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